|
HISTORIA El esplendor de Mesoamérica
Primera parte
En la región que llamamos Mesoamérica hay diversos paisajes, desde las cumbres nevadas hasta las costas tropicales. En general, el clima y las condiciones naturales de la región son favorables para la vida humana. Cuando comenzó a poblarse, la región era más húmeda que ahora. En muchos lugares que hoy son bastante secos, como el Valle de México, había bosques, lagos y pantanos. Abundaban los animales para la cacería y la pesca, y muchas plantas que podían recolectarse. La disponibilidad de agua, la fertilidad de la tierra y la variedad de plantas, ayudaron a que surgiera una agricultura muy productiva, de la que vivía una población más numerosa y densa que la de otros lugares de América. La diversidad de los climas y de los productos naturales de Mesoamérica propició desde épocas muy antiguas el intercambio comercial y cultural entre zonas apartadas. Aunque cada civilización mesoamericana tuvo rasgos propios, el comercio, las migraciones y las expediciones militares difundieron la influencia de los pueblos más avanzados. Por eso hay costumbres, creencias y formas de trabajo que son comunes a todos los pueblos de Mesoamérica. La evolución de las civilizaciones mesoamericanas es larga y complicada. Para entender mejor esa historia, los especialistas la han dividido en tres periodos:
El conocimiento que tenemos de nuestros antepasados mesoamericanos ha avanzado notablemente en los años recientes. Sin embargo, es mucho lo que no sabemos sobre ellos. Constantemente se producen nuevos hallazgos y descubrimientos, que obligan a los historiadores a modificar sus ideas y explicaciones. Hay todavía grandes misterios por aclarar en la etapa más antigua de nuestra historia..
El preclásico: las primeras civilizaciones
En las primeras décadas del siglo XX, los antropólogos mexicanos encontraron que debajo de los grandes centros ceremoniales llamados clásicos, como Teotihuacan y los de la zona maya, había restos más primitivos. Por eso denominaron Preclásico al periodo cultural de mayor antigüedad.
En este periodo formativo, que dura por lo menos 17 siglos, hubo una lenta evolución desde las aldeas agrícolas hasta la primera gran civilización de Mesoamérica: la de los olmecas. Durante el Preclásico creció aceleradamente la población de Mesoamérica, tanto así que algunos historiadores hablan de una explosión demográfica. No se sabe con precisión a qué se debió este fenómeno, pero seguramente está relacionado con el aumento de las superficies cultivadas, el invento de nuevas técnicas agrícolas u el desarrollo de variedades de maíz que producían mazorcas más grandes. Muchos sitios de México estuvieron habitados desde el Preclásico. Los vestigios de edificaciones no son muy abundantes, pues en esa época se construía generalmente con madera, hojas de palma y otros materiales que no resisten el paso del tiempo. Pero sí se hallan basureros y tumbas, y los objetos que se han encontrado allí nos permiten tener una idea sobre cómo se vivía en aquel tiempo. Sabemos, por ejemplo, que los antiguos mesoamericanos creían en la existencia de un más allá donde moraban los espíritus de los muertos. Lo sabemos porque en las tumbas que han sido descubiertas enterraban a sus difuntos con objetos que, según ellos, podían necesitar en otra vida, como joyas, vasijas, juguetes y figurillas de barro. Había también una religión primitiva, en la que se veneraba a fenómenos naturales como el Sol, la lluvia y la fertilidad de la tierra. A medida que los grupos humanos formaron aldeas y ciudades mayores, las necesidades de la población crecieron y el trabajo de las personas se especializó. En las sociedades se distinguieron varios grupos: los gobernantes, que a la vez eran sacerdotes y jefes guerreros; los artesanos y los campesinos, que eran la mayoría. Estos últimos trabajaban la tierra, construían la obras públicas y en las guerras peleaban como soldados. Los trabajos agrícolas se hacían en grupo y las familias se repartían los productos del campo. Las técnicas progresaron notablemente. Se tejían telas, cuerdas, redes y cestas. Los trabajos en piedra eran todavía sencillos, pero en cambio el barro se trabajaba ya con noble perfección. Además de la civilización olmeca, en el Preclásico se desarrollaron las primeras etapas de las grandes culturas de Mesoamérica. Eso sucedió en varias regiones: en la zona maya, en la zapoteca, en el Occidente y en el Altiplano.
|